Honduras instala su primer cajero automático de criptomonedas

Os digo, esto del cripto-mundo no deja de sorprenderme cada día más.

Cajeros de compra y venta de Bitcoin en Honduras, si señor. El crecimiento exponencial de la tecnología y con esta, el mundo de las criptomonedas cada día se hace más evidente. Hoy, podemos decir que oficialmente en Honduras, específicamente en Tegucigalpa hay un ATM que te permitirá vender/comprar criptomonedas. Facilitándole la tarea a las personas cercanas de la localidad.

A cargo de este cajero se encuentra la empresa <La Bitcoinera>, ubicada en la misma torre en que se encuentra el ATM. Un hito bastante importante, tomando en cuenta el tipo de país que es Honduras y que, sería el primero de muchos proyectos.

La Bitcoinera para distribuir los activos virtuales, se encuentra ubicada en el boulevard homónimo, este cajero permitirá a los usuarios transaccionar con Ether (ETH) y Bitcoin (BTC).

Full address: Calle Boulevard Morazán, Torre Morazán #2 Tegucigalpa, Honduras, 11101. Digo, por si quieres ir ¿No?

Destacar que no solo es el primer cajero a base de cryptocurrency que se establece por parte de La Bitcoinera, es el primer cajero de su clase en el país completo.

Hasta el momento en Honduras se podría adquirir criptomonedas
a través de plataformas y brokers P2P, además de exchanges con extranjeros, obviamente. Este cajero es el primer paso en el desarrollo de su plan de dominar el mundo.

De su plan de desarrollar y explotar el mundo de las criptomonedas en Honduras, dicen: «Esperamos ser una institución fundamental en la adopción de criptomonedas en Honduras» y, en este sentido, «el cajero automático le dará un punto de apoyo y una base de clientes a los que prestar servicio en el futuro».

Para usarlo solo necesitas tener tu documento de identidad y pues, ¿Criptomonedas?

Desde dónde nos lees, ¿Ya hay algún tipo de cajero similar?

Disclaimer: Los blogs emitidos en esta plataforma no pretenden dar consejos de inversión. Si se desean tomar de esa manera, queda bajo la total responsabilidad del lector.